jueves, 9 de julio de 2009

Capitulo Cinco * ** Regalo al pasajero mi telar **

Como siempre, cada vez que el destino la hacía girar, medito que era mejor cerrar las ventanas… pero hubo algo, una Nube, que la seguía a todos lados, no la dejaba en paz. Sin embargo las ganas de danzar no eran las que Ella quería, pero cualquier cosa era mejor que estar consigo misma y tratar de soportar los oscuros pasajes que no paraban de repetir el nombre de quien las había creado, ese mismo que las había destruido.

La Nube era como cualquier otra, a Ella no le impresionaba su viaje o su forma, no significaba más que piedras, tan frías, tan comunes y normales.

Con los días se dejó atrapar por esa Nube, sabía que él la podría retener por un instante breve, pero sus impulsos jamás los dominaría, ¿pues qué podía ser una niña de Viento con una Nube? Fácil cuando Ella quería lo movía y corría con tan solo un soplar. Mas parecía que sus manos lo odiaban pero su ligera mente necesitaba sentir que andaba descalza por la cruda falta de la compañía.

Por su droga se volvió sumisa y permitió lo que fuera por tenerla, volvió a cambiar de forma, desnudo su cuerpo de agua y lo cubrió de piel de conejo, permaneció suave y mansa, así las caricias de la Nube podrían ser saciadas y su adicción calmada, para finalmente ayudarla a detener la película de recuerdos con tintes de obra teatral.

Un día requirió de una dosis más fuerte, pues se moría por una intoxicación de amores falsos. Planeo con cuidado el momento de bajar sus fiebres de adicción. Olores de primavera y vientos de un llamado de otoño, indicaron que el plan debía ser llevado a cabo. Se reunieron en el faltar de sus jornadas por la mañana y solo el sol fue su testigo, Ella lo llevo a un laboratorio adueñado por las arañas, expulsando su conciencia hasta el infinito de la ligereza, entre las ratas le susurro sin pudor el código de la pasión, y en la suciedad del suelo el metió su aguja para escribir su nombre dentro del telar, así se desato la bestia que tenía y entre la lujuria ensuciada y la lluvia de sus cuerpos, como un animal que es aniquilado abrió los ojos como nunca lo había hecho, despertó en Ella la cordura y como hace muchos años no lo hacía, vio mariposas en el lugar y ahora todo tenía sentido , la primavera era otra, no la que construyo. En ese preciso momento quiso salir corriendo, como era posible, había regalo aquello que solo el Árbol le había dado, si, ese Árbol que Ella solo creía que era su hogar, pensó en matar a la Nube y así lo hizo, tomo un cuchillo y se lo enterró y sin sangrar murió.

Ya sin su telar, sus faros de almendra se adormecieron y nunca más vieron el brillo de lo esencial.

A pesar de la muerte de la Nube su fantasma la perseguía y adonde quiera que iba él aparecía y ahora era real, Ella no lo quería, solo deseaba que él se diera cuenta de ello, porque temía de las locuras que él podía hacer si Ella se lo comentaba, deseaba ser libre y volar tan lejos hasta perder su olor, pero él estaba pegado a Ella creyendo en un mundo de ilusiones falsas, pensando en un futuro compartido que jamás Ella había deseado y su lengua ya estaba seca de besar al no amado.

Junto fuerzas y sin mirarlo a la cara le dijo todo lo que Ella necesitaba expulsar, sus ataduras le quemaban la piel, esto comenzaba a ver su final, pero él no lo entendía pues parecía que su cadenas lo ensordecían y lo hacían terco a las verdades claras; Así fue como durante meses la siguió y la trato de enjaular, en todo lugar le ponía trampas y enviaba miedos para recuperarla. Los ojos de Ella no estaban en condiciones de estar viendo lugares nublados ni menos para pensar en temores ya que en ellos solo se encontraba un Zafiro


Capitulo Cuatro ** En las estrellas **


Seguía cada vez mas 
conectada con el universo
, en su transe de muerte 
, hasta que de pronto le 
tomaron lo que quedaba 
de su corazón, 
era un joven que 
impresiono a la 
niña de los Vientos , 
era tan mágico y como no serlo, si era el hijo de la creatividad , sus cabellos revueltos en la frente , su proyectos de creación , la atracción de su imagen , era el ser que Ella esperaba de hace tiempo conocer, alguien que le guiara por el camino único, sus manos se tomaron y con el contacto de su piel Ella se re armo de inmediato y el calor le vino en forma de rubí al cuerpo .Sin hablar viajaron con solo las miradas, caminaron sobre las estrellas y limpiaron hasta el polvo de ellas, sus caras se iluminaron de imaginación y crearon un mundo, su mundo , uno que fuera solo para ellos, ahí pasaban la mayor parte del tiempo, inventando canciones  y juegos que comprimían sentimientos con solo un gesto , primero decoraron el lugar , pintaron a mano uno a uno los árboles, las flores y construyeron montañas con ladrillos grises y por las noches escarchaban el cielo, encendiendo la luna y su esplendor .

La gracia y la calma había llegado a sus rostros, Ella creía que era su reflejo perfecto y él simplemente demostraba creer lo mismo, era extraño pensar que jamás se aburría de su compañía y que sus caricias eran la paz de las almas, ni siquiera necesitaban el contacto de tejidos para estar satisfechos, solo era necesario estar cerca para saber que eran felices, era todo tan distinto de lo que Ella había experimentado y deseaba a diario que no se acabara, pues según Ella imaginaba, todo indicaba claras señas de algo mas eterno.

Un buen día él hablo, fue justo para cuando empaco una flor, una nube y le beso la mejilla, ¿Qué podía pasar?, pensó Ella, todo parecía tan perfecto, pero cuando el callar trae consigo mentiras es capaz de mata hasta la más fuerte niña de Viento. 

Que hacer si estas atrapada entre palabras que son falsas, entre mundo construidos con algo mas que amistad.

El joven de la Imaginación la dejo y ahorco toda su esencia, no pudiendo respirar observo su mundo como se destruía y cada paso que él daba, se caía un ladrillo y cada distancia que el creaba mas oscuro se volvía el lugar, con la esperanza vuelta polilla se voló hasta lo que quedaba de su lugar, puso bloques en todo su alrededor y también lo guardo ahí en donde oculto aquel motor que alguna vez pareció un animal y ahora no era mas que un metal.

Se había matado por alguien que era un sueño, él era la imagen que grabo en su corazón para tenerla por siempre ahí y él sin mas la había engañado, jamás mentido pero si omitido el latir que escondía tras sus juegos que eran solo engaños para distraer los leves pensamientos de Ella

¿Por qué hacerla sufrir de ese modo?

Acaso no existían los sentimientos en él, solo era mundos de fantasía y palabras que  excitarían a cualquier oído femenino, pero ¿eran reales sus sentimientos?, como saberlo si solo expresaba sus manos y sus encantadores ojos; Ella decidió dar guerra al amor y acabar con su maldito vicio y entregar su mundo a quien pudiera igualar un mundo como el que ellos pudieron poner en pie, pero ahora uno que fuera mas firme, no construido en el altar del el universo.

Si jugar a las tácticas no había funcionado y soñar en profundos aromas de primavera tampoco, solo quedaba estar a la deriva.


Capitulo Tres * * El y las cajas *


En otra parte de este universo, ya había nacido quien pudiera contener el viento y lo supiera cuidar más que a la vida misma, pues era el hijo de la más cálida de las mujeres, pero el navegar de las acciones no le era buenas, ya que al nacer probó la más amarga fruta de todas y era un sabor a desdicha que jamás había podido quitar de su boca. No era igual que todos y aunque el destino quisiera nunca se hundió en el hielo de su triste gusto, era el joven de la Música.

El reloj corrió con los ojos tapados y la educación de la vida ya le era algo necesario, ya tenía que despertar en el aquel olor a pasión, para que perdiera vergüenza al mirar, que era algo natural para alguien como él, que poseía los ojos como el sol y que atrapaban a las estrellas, las destruía con su magma de ira, sin olvidar aquellas galaxias en su piel y los caminos que tenía en su espalda, sus cabellos de petróleo que por las noches era seda oscura

En algunos de sus caminos se tropezó con el día más ardiente de todos y guardo en él, lo que le avergonzaba, pero la caja salió corriendo y otra más jugo con el diversiones que jamás soporto. que en ocasiones la ternura le sobrepasaba, pero esa caja no era más que una caja, que se quedó con algunos de sus secretos y huyo lejos, antes de enterrarle un puñal , entendió que ninguna le había comprendido, seco sus ilusiones y guardo la llave del amar para esperar ver acabar esos millares de amaneceres y por fin morir.


Capitulo Dos * Múltiples formas*


Esa niña drogada y perdida en el alcohol que era su nueva vida, que se lleno de amantes de algodón, fáciles, breves y de espuma, pero lo más importante era que fueran nada de serios para que Ella los pudiera saborear tranquila. Pero cada hombre sabe que una niña de Viento no nace sabiendo el arte de el tocar, pues Ella lo encontró en el interior de un volcán cercano al secreto mas oscuro del mar, ahí aguardaba quien seria su mentor en el arte de la provocación, con su lazo la ato a su escuela y con las manos la lleno de sus sucias técnicas, violaba su conocimiento y cada día lo hacia con mas propiedad, la veía con ojo de objeto y quería experimentar con ella la extracción de su telar, no se que paso en la remota visión de Ella que se opuso fervientemente, lo que él le pedía era demasiado pago por tan solo unas clases que cualquier hombre realizaría y se diera por pagado con la experiencia de su estar. Poco a poco Ella fue cortando las cadenas de la esclavitud y sus ojos se llenaron de técnicas nuevas y en el duelo del seducir siempre ganaba. Era claro al poco tiempo había superado a su maestro, ya las clases se volvieron una rutina de materia pasada que en remotas visiones Ella temía que nunca fueran a acabar, pero Ella en realidad no le temía su mentor porque dentro de Ella había una estrella que le decía que era mejor su batallar, sin importar lo que pudieran decir emprendió el vuelo en busca de un nuevo amante y mas que eso buscada a alguien a quien desafiarle, alguien que la intimidara con sus besos y desafiara con sus manos. Es así como la joven del viento se lleno de amantes, de aquellos que eran fáciles y escurridizos; Creo su propia condena encantándolos con sus desafíos de lucero, nadie sabia lo que tenia o la clase de amor daba, ya que creía que era Ella quien necesitaba su droga del éxtasis liquido escaso, finalmente eran ellos quienes se volvían adictos a la droga de viento y ellos tan mansos e idiotas nunca la cuidaban, solo absorbían su energía dilatando su animo y toda la magia que su espacial cuerpo único tenia, desperdiciaba su mística pureza y cada vez mas la tiraban lejos con todos sus movimientos de males de amares y mas cerca estaba su final, pero ellos jamás lo entendían pues  creían que era otra vuelta de la vida.

Capitulo Uno * Ella es



Entre los mundos más amargos, se encontraba la pequeña de los vientos, de sonrisa suave y ojitos negros llenos de misterio ¿Qué clase de cosas han de ver? , ojitos de gato que brillan en la noche como dos luceros y el pelo tan o más negros que los ojos de carbón que recorren su rostro y acarician sus hombros, que revelan la verdadera belleza y expresan la dulce brisa de la juventud, que la piel con el gigante Cronos a de marchitar pero… ¿pero quién podría marchitar su corazón? , si aún no sabe la razón de su misión. 

La vida la había pasado en un Árbol, el tiempo no era más que otro soplo de arena, no sabía caminar y tampoco se aventuraba a hacerlo. 
Muchas veces vio luces pasar, ir y venir, volar o flotar, caminar y arrastrar, pero nunca se fijó en el rostro de alguno, pues jamás le importo su alrededor, aun peor no conocía siquiera la hermosa flor que traía. 
Aburrida de soplidos y del paso de la mano de la arena, se mezcló entre las luces, tomo otra forma y se escondió tras una figura de agua se cubrió su nueva aparecía con una hoja, para que nadie supiera quien era realmente, su mente la volvió liviana hasta que se transformó en un pedazo de nube, llegaría hasta donde el ambiente le decía. 

Conoció a tantas huellas, hizo tantas cosas y dijo tantas otras más que olvido esas tardes en donde se enamoró del silencio y contemplo el cielo, ahora apenas podía enfocarse en aquellos días de vida en el Árbol, en donde uno se parecía al resto, en donde todo era aceptable pero prohibido el reclamo. 

En la actualidad pseudo vivía en los brazos de uno y de otro, regalaba sus secretos más misterioso con tanta facilidad a cambio de sentir el éxtasis de tan solo un tacaño cariño, que quizás era insuficiente pero era el que jamás había sentido, pero la rareza de su ser y su vertiginoso corazón cambiaba su sentido en muy pocos segundos, pues para Ella todos eran unos tontos que a paso lento no corrían su fugaz vuelo, quizás su vuelo no era el gran problema, lo era su interior amaba el amor y no a quien podía entregárselo, por eso aprovechaba cada segundo y daba hasta no tener más, y eso también era un problema; Era un amar ligero que se iba tan rápido como las sonrisas. 

Podía estar con él, pero sentía la soledad del universo y se aburría de la rutina de comentarios que entre ellos habían creado: En ese momento Ella se echaba a volar y fácilmente encontraba a otro amante al cual le cautivaba con su extraña y única rareza que salía de la belleza de aquellos ojos. Con esa dieta la vida no parecía acabar ya no sabía si hablaba con Pedro o con Juan, los recuerdos se le hacían confusos y se mezclaban, por ese mismo motivo tuvo cautela al hablar, guardo la ternura en el rincón más oscuro de su interior y al mismo lo escudo con acero para que nadie le hiciera daño, pero por sobre todo para no caer bajo ningún encanto, después de todo Ella solo necesitaba sentir que caía en el nirvana. 

Si antes no sabía y se confundía, con el correr de los años ya no supo siquiera si quiera saber quién era, estaba a distancias cósmicas de la ignorante, tranquila y poco observadora que fue, pero por mas capas que se pinten siempre queda por pintar y ahora le faltaba la cordura que antes tenía, sus manos sentían que este camino terminaría en soledad, pues arrendaba amor por un par de días y lo pagaba en pequeñas cuotas de sus labios de rosa y cuando al fin estaba todo pagado, la soledad era su compañera hasta que otra mosca cayera en su tela. 

¿Pero si la niña de Viento quería amor por que hacia esto? 

Increíblemente no confiaba en el sentimiento, era extraño pensar esto sabiendo que amaba amar. Un día al despertar se hizo esta misma pregunta y sin encontrar respuesta, tomo el primer tren con destino al espacio, en su camino vio millones de otras mujeres, a Ella todas le parecían iguales, no entendía porque ninguna de ellas lucia especial, ninguna poseía ese destello al mirar, pero había algo que si tenían… una sonrisa… la felicidad grabada en sus frentes, no lo comprendía eran tan ordinarias y tenían lo que Ella siempre había buscado, lo encontraba injusto, una burla del destino, que seguramente la odiaba. 

A susurros llegaron a la estación y la oportunidad de fin se dio, el tren se detuvo y se percató que ya nadie lo abordaba, se bajó curiosa y espero hasta que su vehículo partiera nuevamente , una vez sola camino entre las estrella hasta que llego a un cometa en donde se pudo sentar, largó mares de sal y entre más caía, más el mundo parecía cambiar a un lugar sombrío, miro con los ojos nublados y no encontró nada que valiera la pena, hasta que por fin se hecho a morir, mato el interior, soplo su pequeña vela y cerro sus ojos, para fundirse con el universo y cada parte de su ser camino como arena entre las estrellas. 

Sintesis "Cuentos de un Poema Naural"



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El libro trata sobre la vida de una niña-mujer que busca el amor y trata de conocer cual es su verdadero significado, pasando por diferentes situaciones o etapas que dejan grabadas en su piel las enseñanzas de quienes la conocen en su mundo mágico y lleno de ilusiones.
¿Podrá Ella sobrevivir a nuestro mundo cruel y cumplir su objetivo?
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