Entre las inseguridades ella era la peor
de todas.
Pues el peligro le parece tan cerca.
Que a cada paso intenta ponerse un poco más
bella.
No desea ser de nuevo objeto de un mal
cuento.
La mente se le llena de malos
pensamientos.
Fomentando solo el mal alimento.
Llegar al intento de dejar de ser un
esperpento.
Mostrar algo digno para el resto.
Y ser bonita como las de otros momentos.
El sueño eterno de para con los tormentos.
Detener los pensamientos.
Imaginar que es solo nuestro.
Entrometidas bienvenidas jamás serán.
Ni por muy bonitas ni interesantes.
Pero pierdo la esperanza en los sueños.
Que jamás llegaremos a un buen puerto.
Porque mi mente está llena de comidas
falsas.
Y de centenares de "vomitares".
Y si un día llegase a los huesos.
No será a ti a quien pida reconocimiento.
Pues el daño solo yo lo estoy haciendo.
Envenenado la mente de aquello que nos
parece tan bueno.
Las ilusiones se despilfarran sobre la
cama.
Sera mejor que la vuelta a la almohada.
Ya que en sueños son mejores elementos.
Y nada nos podría ser lamento si es solo
cuento.