jueves, 18 de diciembre de 2008

La pasión de las bestias




Adoro cuando me miras fijo
Como una bestia deseando a su presa
Actúa solo el instinto
Y te me pierdes en mis montañas
Atacas a la víctima únicamente en donde
Muere el cielo sin sangrar
Buscas que te ataque e iguale
Terminas siendo caza
De un cazador falaz
Que con su boca
Te quita el pensamiento
Que con labios
Te ata a tu propia lujuria de trampa
Que con un movimiento
Te desploma
Y cuando te mata ¡OH, señor la gloria!


sábado, 22 de noviembre de 2008

En la búsqueda del viento


Aquí estoy esperando al viento,
Nuevamente llévame, impúlsame
Déjame caer más lejos que las otras hojas,
Por es ella quien sabe muy dentro de las ramas
Que no se compara con ninguna otra,
Pero no lo supo sola, pues en el desierto de los engaños
Salió gateando con las raíces sangrando.
Agonizando sin ayuda de nada, camino entre las
Horas, que sin formas tomaban años. Nunca miro hacia donde iba,
Pues no le importaba llegar, se sumergía en la más oscura de las noches, no vivía, no comía, ya no miraba los ojos del sol, podría pasar el trueno a su lado, ¡pero que le iba importar era tan solo un árbol!, su pseudo vida estaba podada, hasta el aire le faltaba.
Sus hojas estaban en el suelo más allá de donde podía ver, sabía que no quería seguir, pero no lo evito si le importaba, tuvo que observar el horizonte
Y lo sintió, su búsqueda había sido un camino innecesario, ya que el viento siempre permaneció ahí, siempre estuvo junto al árbol

Ella pidió el ruego de una buena época, que aún espera y siente que se va a lograr.

viernes, 14 de noviembre de 2008

Primer intento

Se ahogo en el, su propio océano que había creado sin saber nadar, las pequeñas imágenes de delfines se hayan en un trozo de la esquina del viento, miro a buscar la costa , que también había sido mía.
No tenia que ser tan obvio, su matemática ya era una ciencia, la más experimentada, conocía el resultado y la suma de la raíz.
El sol la golpeo en la cabeza hasta que pudiera mirar con claridad hacia donde llevaba los luminosos caminos, dudo de seguir alguno, pues se movían y cambiaban con cada re-mueve de la sal.
El vuelo de una hoja era el destino final, y tenia que aprenderlo, fue entonces cuando salio del mar y observo por primera vez el arboleda, se detuvo en el ni espero que sus hojas jamas han de secar y miro dos vidas pasar, al contemplar no tuvo mas que aprender a caminar,dejo de flotar sobre los murmullos de la costa, fundió el sol con su nuevo mirar, jamas estaría otra vez en el mar.
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