
Aquí estoy esperando al viento,
Nuevamente llévame, impúlsame
Déjame caer más lejos que las otras hojas,
Por es ella quien sabe muy dentro de las
ramas
Que no se compara con ninguna otra,
Pero no lo supo sola, pues en el desierto
de los engaños
Salió gateando con las raíces sangrando.
Agonizando sin ayuda de nada, camino entre
las
Horas, que sin formas tomaban años. Nunca
miro hacia donde iba,
Pues no le importaba llegar, se sumergía
en la más oscura de las noches, no vivía, no comía, ya no miraba los ojos del
sol, podría pasar el trueno a su lado, ¡pero que le iba importar era tan solo
un árbol!, su pseudo vida estaba podada, hasta el aire le faltaba.
Sus hojas estaban en el suelo más allá de
donde podía ver, sabía que no quería seguir, pero no lo evito si le importaba,
tuvo que observar el horizonte
Y lo sintió, su búsqueda había sido un
camino innecesario, ya que el viento siempre permaneció ahí, siempre estuvo
junto al árbol
Ella pidió el ruego de una buena época,
que aún espera y siente que se va a lograr.
