Se ahogo en el, su propio océano que había creado sin saber nadar, las pequeñas imágenes de delfines se hayan en un trozo de la esquina del viento, miro a buscar la costa , que también había sido mía.
No tenia que ser tan obvio, su matemática ya era una ciencia, la más experimentada, conocía el resultado y la suma de la raíz.
El sol la golpeo en la cabeza hasta que pudiera mirar con claridad hacia donde llevaba los luminosos caminos, dudo de seguir alguno, pues se movían y cambiaban con cada re-mueve de la sal.
El vuelo de una hoja era el destino final, y tenia que aprenderlo, fue entonces cuando salio del mar y observo por primera vez el arboleda, se detuvo en el ni espero que sus hojas jamas han de secar y miro dos vidas pasar, al contemplar no tuvo mas que aprender a caminar,dejo de flotar sobre los murmullos de la costa, fundió el sol con su nuevo mirar, jamas estaría otra vez en el mar.

1 comentario:
O_O Increiblemente weno
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