
Te mudabas a la casa de junto. Te observaba como desempacabas cada
caja y cada uno de tus peluches extraños. Me ignorabas y yo al menos trataba de
hacer lo mismo. Sorprendente yo veía todo esto desde el auto de mi papá; él
estaba ahí por extrañas razones y por extrañas razones también se iba. Entraba
a mi casa y me dirigí al baño para seguir mirando que ocurría. De pronto,
aparecía ella (la niña de pelo rojo) gritaba en mi casa. Yo salía para
saludarla. Me contaba cosas que no quería oír, porque yo deseaba verte, pero en
vez de eso, mis ojos recibieron la peor noticia del mundo. Tú estabas caminando
por el pasaje ya casi saliendo de él.... y abrazabas a dos jóvenes que vestían el
uniforme del liceo 7 (tú y tus mujeres de prestigio). Rápidamente me entraba,
dejando en la calle a mi pseudo amiga. No quería salir. Luego llego ella (la
inseparable del C) y junto con la de pelo rojo insistieron en que saliera hasta
que lo logran y me convencen de un estúpido plan que realmente en ese entonces
no me parece tan tonto. Los seguimos, a ti y a las niñas del liceo 7. Llegaron
a una casa que estaba re-diseñaba para funcionar como restauran y pub. Allí te
observo constantemente y tú hacías cosas depresivamente artística. En silencio
amaba cada una de tus obras que tenían como objetivo hacer referencia a tus
deseos de olvidar mi presencia. Mis "amigas" se van y me dejan entre
muchos extraños. Sin embargo, eso no me importo porque aun estabas tú y tú eras
un tiempo que no había querido pasar, estabas igual......
No recuerdo muy bien que paso entre lo de arriba y lo siguiente (como llegamos a lo siguiente)
Sentados uno al lado del otro en la cuneta nos mirábamos como maipucinos silenciosos. Me gritaste que todo lo hacías no era para ignorarme que era todo lo contrario. No sé con certeza si es que no me interesaban tus palabras o me cautivaba más ver tu figura... estabas tan flaco... mas flaco que yo tus muñecas estaban delgadísimas. No obstante, algo rompe mi atención y fue cuando te escuche decir "tú me gustai", respondí "¿Te gusto?, "Sí" dijiste, ".... porque tú también me gustas". Fue tan fácil decirlo en el sueño como si las palabras se me resbalaran de la boca. Estaban guardas ahí por tanto tiempo que era tan fácil reproducirlas.
Finalmente me besaste. Llegaron tus amigas y una me dijo casi lo mismo que tú, era gracioso... el sueño se volvió algo amorfo después eso, pero lo importante era ese sentimiento de felicidad que me habían dejado tus labios.
No recuerdo muy bien que paso entre lo de arriba y lo siguiente (como llegamos a lo siguiente)
Sentados uno al lado del otro en la cuneta nos mirábamos como maipucinos silenciosos. Me gritaste que todo lo hacías no era para ignorarme que era todo lo contrario. No sé con certeza si es que no me interesaban tus palabras o me cautivaba más ver tu figura... estabas tan flaco... mas flaco que yo tus muñecas estaban delgadísimas. No obstante, algo rompe mi atención y fue cuando te escuche decir "tú me gustai", respondí "¿Te gusto?, "Sí" dijiste, ".... porque tú también me gustas". Fue tan fácil decirlo en el sueño como si las palabras se me resbalaran de la boca. Estaban guardas ahí por tanto tiempo que era tan fácil reproducirlas.
Finalmente me besaste. Llegaron tus amigas y una me dijo casi lo mismo que tú, era gracioso... el sueño se volvió algo amorfo después eso, pero lo importante era ese sentimiento de felicidad que me habían dejado tus labios.

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